Apostolado de la Oración - Secretariado Nacional de España

Oración y Servicio
 
El bautizado responde afirmativamente a la invitación de Cristo: “Ven y sígueme”, y desde ese momento busca unirse más estrechamente a Él. Fruto de esta llamada es el cultivo de la ORACIÓN, mediante la cual estrecha los lazos de amistad con el Señor, adquiere los mismos sentimientos de Cristo y se sabe enviado por Él en la tarea de evangelizar al mundo mediante el humilde servicio a sus hermanos.
 
El APOR recomienda encarecidamente a sus miembros ser personas de oración, bien leyendo y meditando la Sagrada Escritura, bien según las diversas formas de oración vocal que propone la Iglesia. También les anima a practicar los Ejercicios Espirituales como escuela de oración y unión con Dios.
 
Una auténtica vida de oración y la participación en la Eucaristía deben conducir al SERVICIO apostólico en favor de los hermanos. Un servicio al prójimo del cual dice Jesús: “Lo que hicisteis a uno de estos mis hermanos menores a mí me lo hicisteis” (Mt 25,40). “Ciertamente no es convincente una vida de oración que no impulse a alguna forma de actitud evangelizadora hacia otros”. (P. Peter-Hans Kolvenbach, anterior Director General del APOR).